ÁGORA SEPTIEMBRE-OCTUBRE

Breve, muy breve poemario con dedicatoria al pintor de la libertad…

La Recolectora de Fresa

 

Al Mtro. Raúl Zárate

por su amor a Irapuato

 

Cuantas veces te vi encorvada

Bajo el sol inclemente

Sobre los surcos de verdes matas

Y flores pequeñas, de color blanco

Buscabas hábil con tus ojos

Y tus fuertes dedos

                                el fruto rojo

De dulce sabor en boca

Llenando canastas de carrizo

Forjadas con tus creadoras manos 

 Saturando con su aroma mi entorno

                                     con ese fruto,

 en el que va el corazón de Irapuato

De sus mujeres freseras

De la tierra que quiero y amo

De su frutilla dulce y sabrosa 

Así es mi tierra bendita

Que como un corazón  abierto

En forma de fresa

Hacia la humanidad  se entrega

                                  Con orgullo

Irapuato te muestra

A través de esa frutilla

A la mujer fresera

                   Generosa, altiva,

 que batalla día a día

Recogiendo frutos de sus matas

Para que te endulce el alma

Y sientas la amistad

De esta tierra de amores

Y gente buena

Vayan pues estas palabras

Para que el mundo conozca

Las mujeres de esta tierra

Plenas de  trabajo de amor y belleza.

 

   Marco A. Vanzzini

 

Jefe que inventas la luz

 

                                         al Mtro. Raúl Zárate

 

A base de pintar y pintar

se va limpiando el color

se  acicala la muerte

y el cinismo se desnuda

 

bailando con protagonismo aciago

-a tiempo extraño de clepsidras-

una pareja de ángeles

bebiendo copas de lluvia.

 

La danza en un cuadro

Pleno, lleno de putas mentiras

de fantasmas  y de gatos

                         lunas     monos

cuadros de incendio    fuego blanco

que devora sombras

en la herida turca de la noche.

 

A base de pintar y pintar se va limpiando el color

y de mirar y mirar

acechas 

            puntos de fuga

 

atisbas la perspectiva

              desangras la composición    Jefe

hasta perderte en tu obra

hasta encontrarte en el quehacer      en el oficio

 

y en un juego de pinceles

manchas el espacio    donde sueltas las entrañas

tus manos que revientan 

                estallan sobre el lienzo

en líneas  precisas

en trazos de sangre

de vísceras

de saliva

de semen

 

     y puntos de luz

                        luego de inventarla.

 

 

                                       Lola de Castro

 

 

La Propiedad del Pincel

 

 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche…

 

Escribir por ejemplo, “La tarde está encharcada,

y cantan, grises, los grillos al recuerdo.

 

Pero en el estudio cuelga un Zárate

y yo me acerco un marlboro

mientras la tristeza, ahora sí desnuda, coquetea para quien mira.

 

Estamos de acuerdo:

los desnudos espectrales,

los gatos de sangre,

los músicos místicos,

bajo ése pincel, todos

son un guiño en el ojo de alguien.

 

(un guiño en el ojo de la tristeza, por ejemplo, es el cinismo.)

 

“Nos estamos volviendo cínicos” comentaba Raúl una vez.

Pero yo pensé que no había pecado en eso y si lo había

ahí estaba, más que la licencia poética, más que el cliché del pintor,

la licencia del corazón ajado a dentelladas,

ya casi vampiro, que con murallas de colores se protege de la luz.

 

(Respecto a la luz, habré de señalar:

Contarle que de noche todos los gatos son pardos a Raúl

es ir al polo a contarle a un esquimal, que sólo existe un blanco.)

 

 

En esa luz escondida

se renueva y se lava la piel.

En esas mujeres de negro que parecen salir de la iglesia

pensando en qué vestido usaran más tarde en el burdel.

Ahí asisten lágrimas mexicanas.

Bajo esa luz se coquetea y se lava la piel.

 

Y yo viendo tu pintura

me acuerdo de Gregory Rasputín,

él, poco más cínico que tú, no sé bajo qué licencia,

cuando decía: “El alma es de Dios, pero la carne nos pertenece.”

 

Raúl, sabe, intuye o presiente:

“el lienzo es de Dios, pero el pincel le pertenece."

 

                 Marco Villa

 

Óleo negro 

 

 

Sólo una imagen me llegó el día de tu muerte,

la de un hombre cayendo en un profundo olvido,

en la oscuridad dolorosa de la noche,

en la profundidad de que nadie te recuerda,

en esa punzadita de que aun estando vivo...

ya eres un fantasma.

 

Sólo una imagen me llegó el día de tu muerte,

y era tu sonrisa amplia

escondida en esa barba canosa y desarreglada,

quise volver el tiempo atrás,

escuchar tu risa estruendosa,

regresar a pedirte un cartón...

de esos que tan bonito pintabas.

 

Sólo una imagen me llegó el día de tu muerte,

la de ese cuadro que no pintaste,

que me contaste con esa capacidad mágica

de llenar de detalles el aire,

ese cuadro donde caías en el vacío,

porque así sentías el corazón...

hueco.

 

Sólo una imagen me llegó el día de tu muerte,

el óleo negro estampándose en el cartón,

en esos pedazos de nada que tanto amabas,

para dibujar con los dedos,

con los ojos, con los sueños...

el sueño de morirte, por tu propia mano.

 

 

Querías dibujar tu más profundo miedo,

tu deseo de querer matarte,

y te reías, como el más tierno de los niños...

mientras pensabas en desaparecer.

 

Ivonne Mancera

 

Poesía para mi abuelo…

                               Raúl Zárate

 

 

Llegué y te vi

sentado en la fría habitación y

tu inspiración me atreví a interrumpir

                                      sólo para preguntar                                        

¿conoces tú una técnica para pintar la vida?

 

Tu respuesta fue

comienzas por pintar colores vivos

después verde pálido   muy pálido

siguiendo con rojo púrpura

en ocasiones  raspones   jirones

luego morado oscuro    muy oscuro

al final

un color muy claro   muy claro

como recompensa

que da siempre la vida...

 

                                Talía Imelda Zárate Celaya

                                                   (13 años)

 

 

Antes del ayer, después del mañana

a Raúl Zárate

 

 

Que la fiebre no te impida seguir avanzando

lento, como el pájaro ocre que dibuja su jaula,

alto, como la torre de iglesia que se yergue en un pueblo desierto,

duro, como un Dios que abre su urna trágica

y se manda descansar.

Eternamente

una piel de aceite impregnada

guardará el secreto de tus pasos.

La fiesta no termina hasta que un último grito

alcanza la más breve luna y alza un agrio brindis.

 

En un puño

tus temores más arraigados vuelven

repletos de formas y nombres tomados,

asediados, vueltos pasta cenagosa,

barro que edifica una ciudad fugaz.

En el golpe de tu puño

se juega una ruleta rusa nupcial:

el amor suicida de lo efímero capturado,

la mujer que desnuda se prende temerosa entre lienzos,

el niño curioso que observa la marea crepuscular desde la ventana,

la calle fantasma donde se esfumaron las almas.

 

Y no regresa,

escindido entre color y forma,

el instante de esa fractura

por donde la luz atravesó.

 

 

                                    Alejandro Palizada

ÁGORA JUNIO-JULIO 2014

Cocodrilillo 

 

Seguro quería ser un cocodrilo,

aunque más bien me sentía una largartijilla…

 de las que se andan escondiendo

en las ranuras de las paredes en las casas viejas,

luego de mal escribir mis versos incompletos,

inspirada en los bellos versos de Efraín Huerta.

 

No es nada más hacer como que uno va ‘cocodrileando’,

no es nada más así,

ponerse a leer a Efraín…

se requiere agudeza y destreza,

pasión y la sensación de estar preparado

para perderse en sueños algo torturados.

 

Uno no se hace un cocodrilo,

ya debes venir con las escamas bien preparadas,

con los dientes bien afilados,

dejando versos que se queden en las almas

y buscar corazones que aniden los poemas

aunque les dejes la piel rasguñada.

 

Y quería ser todo un cocodrilo,

buscando todos sus libros,

recolectando sus notas periodísticas

y coleccionando sus ensayos críticos…

pero me quede con las patas pegadas a la pared,

esperando que el Huerta se me contagiara.

 

Uno no se hace cocodrilo,

eso se trae ya en la sangre fría…

en la mirada sombría que revisa las canas,

en la visión perpetúa que escanea las risas,

en el tacto delicado, que acaricia las peores tristezas,

así como lo hacía el Gran Cocodrilo, el gran Huerta.

 

                                                  Ivonne Mancera

 

María Félix con Efraín Huerta

 

TRIGO

 

 

Los trigales de la primavera

Son ondulantes bailarinas

Que Eolo las mece al ritmo acompasado

como olas de mar

silba canciones nuevas

a veces bullangueras a veces como un vals

Cada planta baila con singular compas

Sin quedar pareja sin bailar

Siempre acompañadas hasta madurar

Verde de esperanza crecen alegres

Las plantas que tapizan el campo

Antes de granar

La madurez llega, su color cambia

Sus espigas se tornan color oro

Oro, oro de verdad

Pepitas en esas espigas se guardan

Para que el gambusino las pueda cosechar

Ahora están listas para ser transformadas

En blanca harina que con manos diestras

Producirán bollos, hogazas y muchas más

Para su exquisito sabor degustar

Verde, oro, blanco los colores del trigal

Ahora sobre mi mesa transformado

lo degusto

Compartiéndolo con los amigos

El guiso, el vino, las risas y el pan

 

 

                                          Marco Antonio Vanzzini

 

De Alejandro Rangel Segovia,  unos  “Sonetos Oficiosos” con admiración y respeto a todas las profesiones y oficios con motivo del Día del Trabajo (mayo 2014)

 

               1

A ti noble Camarera

 

Toc, toc, toc, nudillo tímido y firme,

no era atención lo que llamar quería,

¡hello! servicio a su cuarto decía,

logra presta reflexión: hora de irme,

 

blandiendo así su jerga por espalda,

blancos dientes bajo aro café oscuro,

sus manos: plastas de trabajo duro,

más, sonriente era de sus llaves ama;

 

pasos en cadencia y cantos sin coro

bailaba así su vals, limpia que lava,

sesenta años: si no más dentro en decoro,

 

 

de la selva trajo su sangre esclava

con el quehacer marcó bello humor de oro

….feliz baila en Detroit: ¡reina de Java!

 

               2

A ti, ¡Oh Poeta!

 

Con cuántos verbos mi dicha y mi gloria,

podría decir lo mucho que “me quedas”,

con cada verso escribiría una historia,

para contar amor, amor de veras.

 

Ser, estar, reír, llorar….  Vivir, soñar,

primer racimo de primos encuentros,

del tú y yo en la tierra, el cielo y el mar,

van a su encuentro, los poetas nuestros.

 

Ver, tocar, hablar, callar… tomar y dar,

segundos tiempos, y … tantos momentos,

ocultos sitios, agujas de un pajar…

 

poeta verbos son tus instrumentos,

tejer, pintar… crear, sentir, plasmar…

dejar posteridad…  para otros tiempos.

 

                  3

¡A ti mesero incansable!

 

Voló rauda los aires la charola,

surcó el espacio yendo en brazo firme,

va con ella el sustento apetecible,

zig zag entre las mesas, vaivén de ola;

 

el claro-oscuro en su elegante traje,

firme sonrisa le adorna el rostro,

viandas al suelo convirtiéndole en monstruo,

y siendo héroe si lleva a salvo el viaje;

 

incomprendido asiste, escucha y calla,

nunca sus manos encuentran reposo,

buscando así, complementaria “raya”;

 

a grandes pasos lleva siempre el gozo,

es la paciencia espada en le batalla,

un caballero ¡…eso es lo que es el mozo!.

 

 

                    4

Sonetillo al Bolero, mi hermano

 

Frota y frota la piel dura,

busca brillo allá en lo oscuro,

con buen ritmo, más no apuro,

frota bajo…  con “altura” ,

 

él su  vista no levanta,

el brillo busca afanoso,

y en lo terso o lo fangoso,

en sus manos la piel canta;

 

parece escucha sincero,

de quien relajado explica,

del clima, amor o el dinero;

 

 

sabe más, si más se aplica,

frota, brilla el buen bolero

…y casi nunca platica.

 

                    5

Velador… señor de la noche

            (Sonetillo)

 

Con jeringa capuchina

inyectó  la cafeína,

perturba su adrenalina

y aflora imagen divina;

 

dando vueltas a su taza,

cual perro guardián espera

tres cuartos de vida entera

siete octavos de su casa;

 

y sin distracción ninguna,

deleito su lengua quieta,

y en sus labios deja espuma;

 

en su cuerpo aún la grieta,

parece un abismo en duna,

y la espera… más le inquieta.

 

                 6

Al Maestro en su día y mes (mayo)

 

Enseñar fielmente de dónde vienes,

y dar bien vasto lo que traes contigo,

Maestro, enorme corazón tú tienes,

al ser así tan sabio como amigo;

 

tus pasos que valientes anduvieron,

los surcos, las veredas y caminos,

en las manos callosas ya sembraron,

riqueza en letras cambiaron destinos;

 

dependiente absoluto de Ustedes,

soy así de siempre, desde el niño aquel,

de oír enérgica voz ¡tú puedes!

 

en mis dudas indicaste el anaquel,

y a pescar dispusiste mis redes,

…por ti cobró sentido…  el triste papel.

 

                         7

Obrero simple

 

Obrero vas, tus manos así hacen,

tus  pies te llevan, tu mente prospera,

tu cuerpo cansas por hijos que nacen

todo tu adentro, también tu afuera.

 

La grasa y ruidos… tu ambiente al día,

tu espalda grita, la noche no llega,

¿más tiempo extra?, vaya que es osadía,

si donde te agotas, metal queda.

 

Tú Obrero vas, tus manos tanto hacen,

¿dónde tu vida, dónde irá tu gloria?

no tomes ritmos que te despedacen;

 

¡los estafadores, cuál vil escoria!

ya  quieren tu cuerpo, tu vida en fases,

Obrero ve ¡firme toma tu historia!

 

 

Al Abogado

(en su día recién celebrado)

 

El porte fino, elegante y bien cuidado,

uniforme impecable hasta los dientes,

rostro de agudo mirar, aún con lentes,

con sonrisas domadas adornando.

 

Sus manos entrenadas al escrito,

pasan vidas que él sigue por oficio,

él mezcla “lex laudare” y artificio,

es su mente almanaque a lo prescrito.

 

De llantos y tragedias forma parte,

de ejercito legal, él es conscripto,

de la fiel amistad, es contraparte;

 

con buen acuerdo atiende lo proscrito,

de hablar sin descansar, domina el arte,

comer con algún juez, ¡ese es el rito!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ÁGORA MARZO-ABRIL

3 Poemas

 

      La luna

 

Intermitentes ojos de tu cara

Que parpadean sin cesar

 Iluminan la vía la  láctea

Cada vez que se abren

En la noche oscura

De galaxia nuevas  

Que nacen con tu palpitar

Giran en sincronía

Cerca de miles de estrellas

Allá en el firmamento infinito

Sin principio ni final

Tú creas la energía

que mantiene unida

la luna con su planeta tierra

ella muy femenina

él te abraza con fuerza

escondidos en el universo

para que nadie los vea

conjunción de armonía

que nos hace soñar

tímida te escondes

en estadio menguante

para luego relucir plena

como luna nueva

entonces tu atracción

hace altas las mareas

seduces a la tierra

para no dejarse jamás.

 

                                 Marco A. Vanzzini

 

 

 

he soñado con plazas desiertas

en las que pasearte bajo lluvias cálidas

allí donde nuestra memoria tiene un hueco sin nombre

 

he soñado con oír tu risa

en una calle que se pierde

 

ayer

donde el mar nos inundaba

y yo escuchaba tu nombre rozando mi espalda

sin reconocerme

 

                                   Sergio Verano

 

*1999 después de leer y releer…. Libertad bajo palabra

de Octavio Paz

 

 

y si de todo esto que te digo

te olvidas mientras  estoy viva

ten al menos el detalle

de venir a mi funeral

el día que yo no muera

 

                                 Lola de Castro

 

FLORACIÓN

 

                         Aleqs Garrigóz

 

Como una flor de primavera eres

que entrega a los cuatro vientos su esencia,

sin esperar y sin pedir.

 

Toda tu condición es de muelles sin término,

de puertas que se abren

y de promesas hechas.

 

Como una estancia te expandes.

Desgajas los ladrillos grises que sostienen la tarde,

tienes la llave de la oscuridad cerrada,

de la mismísima y hermética noche.

 

Buscas en ti y encuentras un espejo.

Y en él contemplas la ascensión del agua,

la nutrición de la tierra, el crecimiento de la espiga,

la esperada renovación de la aurora.

 

Levantas y sostienes el espejo donde habito,

donde es posible sentarse y descansar.

 

 

* este poema lo escribí después de haber releído Libertad bajo Palabra de Paz, impresionado sensiblemente por su apropiación de la poética surreal, por su erotismo del amor y sus imágenes traslúcidas; así que quise hacer un poema bajo su inspiración e influencia estilística, y de allí salió este poema, "Floración", que data de 2007

 

**ALEQS GARRIGÓZ (Puerto Vallarta, México 1986). Empieza su carrera publicando Abyección (2003). Trabajos posteriores son: Luces blancas en la noche (2004), La promesa un poeta (2005), Páginas que caen (2008), Galería del sueño (2008), En la luz constante del deseo (2012). Premio de Literatura Adalberto Navarro Sánchez 2005, otorgado por la Secretaria de Cultura de Jalisco. Premio de Literatura 2008 de la municipalidad de Guanajuato. Periodista cultural. Ha publicado poemas en diversos medios impresos y electrónicos de México e Hispanoamérica. Figura en una decena de antologías literarias editadas en México.

Hermandad

                 

  Homenaje a Claudio Ptolomeo

 

Soy hombre: duro poco

y es enorme la noche.

Pero miro hacia arriba:

las estrellas escriben.

Sin entender comprendo:

también soy escritura

y en este mismo instante

alguien me deletrea.

 

            Octavio Paz

NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2013

3 Poemas de  Elizabeth Narvaez-Luna

 

El cuchillo en la voz

Esto de llevar cuchillo en la voz,
maldición y augurio
de tener los ojos bien abiertos
y parir quimeras,
escribir rótulos de miseria,
alzar la voz ronca
de la tierra seca,
dejar que el Altísimo
adiestre esta voz de bronce.
Es la verdadera consigna del poeta.

 

 

El misterio me visita

A veces el misterio me visita.
Tocar por un instante el corazón del misterio
alzar la voz que destile gotas de oro blanco
llevar en la palabra el cuchillo
que se hunda entre las carnes
despertar a los marciales entumecidos
que nos habitan.

A veces el misterio me visita
Es un hombre antiguo, de papel 
nació milenario
maestro místico del universo.
Hombre, rama, árbol,
encantador de palomas
gambusino del oro blanco,
conjurador de la brisa de miel,
alfarero de este barro de la Laja.
llave, semilla, sacerdote,
custodio de sortilegios y palabras
tejedor de tiempos,
coronado de Laureles
y de pieles bárbaras
viene a llenarme la voz
de oro virgen.

  


                                              

 

“Los dioses están de regreso”

Eduardo Estala Rojas

El despertar de los tlatoques

I

El poeta traza  en su códice
en  rojo  y negro,
seduce a ángeles como a suicidas
interpreta los lamentos
del teponaztli por las madrugadas
bajo las lunas de Albión.
Se lamenta por los corazones de los hombres
que como tunas rojas  se derraman
bajo las garras de las aves de rapiña
que inundan las tierras de Anáhuac.
Aumentan los rumores de los habitantes de Mictlán


No pueden hallar  paz.

 

 

II
Bajo  la luna de sortilegios y conejos.
Avanzan, vienen
con sus bocas florecidas
con el oro de los dioses
vienen bajando con las doncellas
al ritmo del equinoccio.


No es con mi mano, sino con mi voz
que hago la imprecación, los llamo.
Miren,   los volcanes  están despiertos.
Es mucha la sangre y el dolor,
Con sus fumarolas

El Señor del cerca y del junto
hace un llamado a los tlatoques.


Empiecen  La Guerra Florida
vengan por mis hijos
para envolverlos con  las palabras de   luz
 Y vuelvan a emprender  el vuelo.

 

 

*Tlatoani:  es el término Nahualt para designar  a un gobernante, pero literalmente significa el orador, el que habla,  el orador, el plural de esta palabra es tlatoque.

 

 

Elizabeth Narváez-Luna  nació en Celaya, Guanajuato, 1968. En 1990 terminó la licenciatura en Letras Españolas en la Universidad de Guanajuato. Comienza a publicar en periódicos y revista desde 1989. Su obra forma parte de dos antologías, Poetas de Tierra adentro, preparada por el Fondo Editorial Tierra Adentro, y la Antología Tesituras preparada por la Universidad de Guanajuato. Hizo su doctorado en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign en su tesis  recupera la tradición de la poesía escrita por mujeres en México durante el siglo XIX. durante sus estudios, publica “Hacia una revisión del trabajo poético de María Enriqueta en el Modernismo en México” para la antología Delmira Agustini y el Modernismo, 1998. En 2010 su obra participa en la antología de escritores de Chicago En la 18 a la una, preparada por Contratiempo.

 

Ágora Agosto-Septiembre 2013

 

5  p o e m a s de J u l i o C o r t á z a r

 

 

El Futuro

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.


No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti

 

BOLERO

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.

Y este fragmento:

La lenta máquina del desamor
los engranajes del reflujo
los cuerpos que abandonan las almohadas
las sábanas los besos

y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.

 

 

PARA LEER EN FORMA INTERROGATIVA

Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amás
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante el jadeo la caída la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.

 

 

AFTER SUCH PLEASURES

Esta noche, buscando tu boca en otra boca,
casi creyéndolo, porque así de ciego es este río
que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese esclavo innoble
que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.

Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar
ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas ni
esperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el puerto
otra vez empezar a quererte,
otra vez encontrarte en el café de la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable
hubiera sucedido.
Y no tener que acordarme de este olvido que sube
para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más que una ventana sin estrellas

 

EL NIÑO BUENO

No sabré desatarme los zapatos y dejar que la ciudad me muerda los pies
no me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo.
Acepto este destino de camisas planchadas,
llego a tiempo a los cines, cedo mi asiento a las señoras.
El largo desarreglo de los sentidos me va mal. Opto
por el dentífrico y las toallas. Me vacuno.
Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente
para traerte un pescadito rojo
bajo la rabia de gendarmes y niñeras.

 

 

 

Un poema, poema, para escribirlo.… primero hay que parirlo

 

Ever Palero

 

   Cierta tarde circulaba, por las calles de Guanajuato, sintiéndome como una placa fotográfica que captaba todo al haber sido repentinamente sacada de su envoltura, habiendo sido así expuesta a la luz violentamente; tenía el corazón sensible, descubierto, por haber recibido la noticia de la muerte de una amiga, Claire Kean; quién, como la mariposa monarca, cada año venía del Canadá a residir en su primaveral refugio de Pastita.

   Dicha tarde en mi “troquita”, en esa que conducen mis sueños y entre sus redilas viajan mis esmerados diseños; me dirigía a entregar un trabajo en Matavacas viniendo de Pastita, donde había recibido la entristecedora noticia. Pasé frente al Baratillo, y más delante observé una escena que parecía haber sido congelada en el pasado y transportado intacta al presente. Me impactó tanto que, a la tarde siguiente << Ante la discreta y atónita mirada de un vecino, quien seguramente se preguntaba - ¿Y ese loco que hace ahí?>> tirado sobre los escalones de pórfido de color púrpura que suben hacia el portón de mi casa, paría yo un poema. Paría yo un poema que sería tan callejero como la imagen que recogió de las calles de Guanajuato mi dolido corazón abierto la tarde anterior; tan callejero como mi perro que me esperaba en el jardín; tan callejero como yo, que lo paría al borde de la banqueta. No alcancé a llegar a la plana, amplia y cuadrada mesa de maderas de fresno y de chechén, que sienta pesadamente sobre el sonrojado y cálido piso de barro hecho a mano; mesa donde habitualmente escribo… también a mano.                                                                                    31-VII-2009

 

Atardecer en el Umbral

 

                    Dedicado a la memoria de Claire Kean

En el umbral de cantera,

serena, observa sentada

el tiempo lento pasar…

con su perdida mirada.

Hasta ahí llega cada tarde

a recordar sus memorias

y ahí espera el ocaso

reviviendo sus historias.

Surcos y arrugas se asoman

tras el raído rebozo

añejas sonrisas son …

que algún día fueron gozo.

Sus grises cejas resguardan

la oscura vista nublada

que conserva aún destellos

de una ardiente llamarada.

El bastón como su cuerpo:

ajado, seco y torcido;

y que al empujar la vida,

poco a poco se ha encogido.

 

 

Al sonar de las monedas

como si fueran arena

mide el tiempo su pocillo

para detener la pena;

cuando, con paz y con calma,

del sucio polvo se libre

liberando así su alma.

A las celestes palomas,

ya sus últimas amigas

con su generosa mano

les arroja algunas migas.

Sabiendo que alguna tarde

se dormirá entre su arrullo

y encontrará al despertar…

que ha hecho el vuelo suyo.

 

                                             Ever Palero

 

 

 

 

 

 

Ser Poeta…   un oficio de vida

                                      Lola de Castro

 

 

 

 

Tuvimos que habernos llamado Dolores,

para hacerle justicia al daño y al sueño.

 

Al insomnio.

 

Juglares en los congales sin dueño,

bote gastado de maquillaje de mimo

los tiempos duros tatuados en la pluma

y sangre desbordándose del cenicero.

 

Eso somos, debimos llamarnos el aguacero.

 

Lola Dolores, marco dolores, Dolores Zárate,

José Jesús María todos dolores

los reyes magos que nunca llegaron a la casa de la criada,

toda la influenza porcina que enrosca la cola,

la opinión, los consejeros del IFE ,el presupuesto

todos se llamaban Dolores.

 

(Tus ojos, no vayas a cerrarlos nunca.

Tú y yo somos la tristeza.)

 

Rechinando los dientes mientras dormimos,

pintando,

escribiendo,

juguetes novedosos rotos de la cuerda,

sudando,

gimiendo

hablando de las putas con sonrisas ensayadas de bohemios

presumiendo orgasmos de cartón,

 

en fin

 

ensoñando volcanes erupcionando mierda,

 

¿qué más es, hoy en día, el noticiero?

 

Este corazón ya no sirve.

 

y tú creías que Raúl era el ciego.

 

                                             Marco Villa

 

                                          (Sutura    01)

 

Prohibido leer

 

                     Jaime Panqueva

 

Queda prohibido leer,

nadie se acerque a los libros,

son animales peligrosos

capaces de hacer compañía y transmitir ideas.

No los toques, tienen el poder

de transformar al burro en unicornio alado.

Heredaron la magia de las brujas y alquimistas

que se retuercen en sus cuentos.

Sus páginas esconden un veneno, embarrado entre las letras

se meterá por tus ojos y la piel de tus dedos.

Una toxina eficiente que disparará tus latidos,

te hará suspirar o, tal vez, invitará a tus lágrimas a surfear por tus mejillas.

Algunos libros transmiten el miedo, la soledad,

otros fueron escritos con alegría y esperanza.

En casos muy graves, podrás ver a los lectores reír a carcajadas,

sin soltar su ejemplar, mientras se abandonan a un estado de felicidad

que debe evitarse por completo.

Por favor, no los hojees, déjalos tranquilos en su anaquel,

allí se ven bonitos y no hacen daño alguno.

Si te acercas podrían de un mordisco contagiarte la rabia de leer.

Los libros, seres perversos, podrían raptarte;

llevarte por mares de sandía,

hacia las islas de los robots vegetarianos,

o a desiertos ardientes gobernados por conejos esquimales.

Los libros son muy malos, incluso los que tienen dibujitos,

si alguien te regala uno, desconfía. No lo saques de su envoltura.

Tampoco te asomes por las bibliotecas,

no te dejes engañar, porque ellos te invitarán a leerlos

aunque no tengan papel:

en tabletas electrónicas o las viejas de arcilla, en rollos de pergamino,

en calcomanías y en portavasos extraviados.

Huye también de las instrucciones de los electrodomésticos

y de los libros de texto, ocultan la nociva capacidad de enseñarte algo.

Los libros nos acechan por todas partes

y no se rendirán con facilidad, está en su naturaleza.

Que no te despiste su aparente inocencia.

Tratarán de apoderarse de ti, te tentarán:

dirán que a través de ellos podrás vivir mil vidas.

No les creas. Sé fuerte, sólo diles que no.

 

 

Camino

 

En algún lugar te encontraré  sentado bajo el sol,

esperando una razón para continuar, para no parar.

buscando tu oportunidad, luchando sin cesar,

tratando de alcanzar tu libertad, entre el estruendo de los gritos de otros,

entre las sombras de dolor y prejuicios sin razón.

 

Encontrarás la manera de seguir, de no renunciar,

no te detengas por nadie, no son dignos de ti,

no merecen tus lágrimas, ni tu compasión,

eres más fuerte que ellos, que todo.

 

Sólo busca ser parte de ti mismo, eso es todo lo que existe,

no importa nada más,  caminas tú solo por el mundo,

así que sal de tu caparazón y flota por propia voluntad,

no esperes encontrar un salvavidas en la inmensidad del mar,

no lo encontrarás.

 

                                              Mary Vega

 

 

NOS FALTO PREPARARNOS

 

Nos fuimos a dormir demasiado pronto

Sin prepararnos para tener buenos sueños

Nos faltaron sanos argumentos

Tan grave fue el error 

 

Las pesadillas no demoraron su llegada

Atormentándonos incesantemente

Agobiando nuestro sueño

Perturbando enteramente nuestra tranquilidad

 

Infinidad de problemas surgieron

Torrentes cortantes hirieron los buenos sentimientos

Provocándonos  serios reclamos

Tan profundos, tan agobiantes

 

Despertamos envueltos en cansancio

En desprecio

Aquello que debió ser un bello sueño

Se torno en la peor pesadilla

 

Sí, nos fato prepararnos para tener dulces sueños

Dejamos todo en manos del tiempo

Permitimos que la nada llenara nuestros corazones

Eso nos produjo tal pesadilla

 

Despertamos arropados en sudor

En resentimiento, en agobio

Sí, nos fuimos  a dormir demasiado pronto

Eso produjo esta cruel pesadilla, esta cruel realidad      

 

                                      Rafael Martínez

 

 

 

 

 

Soy Trópico

 

 

Soy trópico de tierra fértil

mar de multicolores

envuelta en la naturaleza

con sabor a frutas, a fresa

plátanos, piñas y duraznos

con olor a selva cubierta en bosques

mezclada en el plumaje de aves

a decir de ciertos pavoreales

exótica e irreal  tal cual pintura

surrealista

camaleónica en mi entorno

ligera como los peces

me escapo, me escondo y  me entrego

huidiza entre luciérnagas nocturnas

palpable solo cuando estoy quieta

viva entre sonidos musicales

con sonrisa franca de trópico

y paisajes de teja

de verdes plantas y blanca arena

siempre caminando y dejando huellas

silvestres, llaneras

me aturde lo frío, me avispa el calor

y veo partituras a todo color

el ruido del trópico  acosa mi ser

y yo en el bullicio me agito con el

soy juego de espumas

palmeras y cocos

en tardes soleadas recibo su brisa

me sacan suspiros

me arrancan la risa

y entre carcajadas suspiro  hacia ti

que trópico lindo donde yo te vi

 

                        María Alejandra Solís

 

 

 

          Héroe Anónimo

 

Vagan las sombras en lúgubre marcha

Van tristes detrás del cortejo

Caminan sobre una calle ancha

Las caras ya no se reflejan en el espejo

Solo caminan con cuchillo y hacha

 

Van haciendo valla al hombre viejo

 

Que ha muerto sin revancha

 

Se había quedado tuerto sin un ojo

 

Lágrimas caían de su cara gacha

 

Vivió libre, austero, sin lujo

 

Terminó su vida sobre una plancha

 

Olvidado después de tanto trabajo

 

Siempre por el amigo en la lucha

 

Desde el más necesitado el manco y el cojo

 

El pobre, el ciego, el mudo, la cucha

 

 Bregó solo sin algún complejo

 

Siempre con palabra simple muy ducha

 

Pocos conocen el nombre del viejo

 

Fue un hombre que murió en la lucha

 

Vivió feliz, lucho y murió añejo.

 

 

                        Marco A. Vanzzini Castellanos

 

ÁGORA Mayo-Junio 2013

 

Porque ya se fue

de Mussorgski cuadros para una exposición

epígrafe para la vida del pintor –diría El Jefe

 

muros de imágenes

entre retratos y bodegones

entre acrílico, lienzos, papeles

desnudos y acuarela

vivir la vida desde el arte

donde el color del paisaje

donde el calor del desnudo

queda todo en un cuadro

 

un sol que sueña

oscuridad donde el contorno

guarda historias

 rojo      sangre en el mural

narrativa en todos los colores

la luna sale en penumbra

 

y entre fotos al pastel

del personaje del pueblo

del Irapuato que fue

 

 

entre el carboncillo

entre lápiz y tinta

entre el óleo y la espátula

la brocha y el pincel

la firma     en el papel eterno…  A González

 

                                                Lola de Castro

Autorretrato

tinta / papel

colección privada

 

 

La Violeta

tinta / papel

colección privada

 

Mara

acuarela / papel

colección privada

 

Ágora Marzo-Abril 2013

 

La Vida

 

Oteando el horizonte

Cavilo sereno en mi pasado

Veo el sol guardarse tras la montaña

La luz se extingue poco a poco

Un cuadro bucólico perciben mis ojos

Hago un sereno recuento

De lo acontecido

Las bandadas  de pájaros negros

Regresan a sus nidos

Entretejido de pequeñas pajas

Que en su peregrinar diario

Han recolectado sin descanso

Con algarabía escandalosa

Comentan las peripecias de la jornada

Cierro los ojos, los ignoro

Cuando la luz fenece, la noche

El silencio se hace en mi entorno

Ilumino mis recuerdos en mi mente

Y uno a uno  los evoco

Ahí vienen, no todos, algunos se han perdido

Con el paso inexorable del tiempo

O tal vez estén muy escondido

  en el subconsciente

De pequeño mis primeros pasos

 Inciertos

Mis padres siempre atentos

 Amorosos

Mis primeros días de escuela

 Los amigos

La primera mirada temerosa

  La niña             La mujer

Los problemas de envidia

  Adolescencia    Los enemigos

La madurez cuando la encuentras

Trabajo       familia        

Ahora ya viejo de frente a la vida

Los hijos    los nietos

La muerte.

 

Marco A.Vanzzini

 

 

Libertad

 

Me he perdido en el que dirán, en el prejuicio de otros,

en la forma en que me ven a mí y al mundo, pero,

me doy cuenta que  todo eso va contra lo que siento,

lo que soy, lo que quiero.

Se opone a mí y a lo que ese ser supremo quiere que haga,

a donde desea que llegue.

Mi camino está oculto tras el miedo, ese temor,

debe ser superado, para que surjan las alas que llevo dentro.

Debo seguir las señales que me llevan a ser yo,

un humano totalmente integral, con sueños, metas,

que se vuelvan una realidad.

Una personas consciente de sus capacidades, debilidades,

sin que importe lo que otros dirán.

Un día surgiré de entre los demás y la luz,

de mi interior esparcirá su luz al mundo.

 

                                 Mary Vega

 

 

Tierra del Bajío

 

Misterioso encanto de amante en silencio

acogiéndote en sinuosas colinas y cerros

que se pierden en el infinito.

 

Horizonte coronado por doradas nubes,

que te regala en el más bello de los atardeceres.

 

Tierra impregnada de paz,

de sudor y fe del labrador en la lluvia que moja, envuelve y despierta

 a la mujer que en sus colinas duerme.

 

                                   Marisol Ramos

 

 ÁGORA Enero-Febrero  2013

3POEMAS.pdf (235774)

 

NOVIEMBRE-DICIEMBRE AGORA 2012

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